Noticias del mercado: 7 de enero de 2026-Trabajo, trabajo, trabajo: Por qué un dato podría arruinar la semana de todos

Tras un periodo vacacional de escasas operaciones en el que la convicción fue tan escasa como la liquidez, los mercados vuelven a sus mesas esta semana sabiendo perfectamente lo que se avecina y fingiendo que, de todos modos, están relajados al respecto. Spoiler: no lo están.

La primera semana de negociación propiamente dicha del año tiene un aire familiar. Los volúmenes retroceden lentamente, el posicionamiento sigue siendo vacilante y los inversores ya miran el calendario haciéndose la misma pregunta de todos los meses: ¿se comportarán bien esta vez los datos de empleo?

Como siempre, la respuesta decidirá si los activos de riesgo suben con confianza o tropiezan con su propio optimismo.

En el centro de todo ello se encuentra el mercado laboral estadounidense, que sigue siendo la bola de cristal favorita del mercado, el anillo del estado de ánimo y la excusa política todo en uno. Después de meses debatiendo si el empleo se está “enfriando”, “normalizando” o “a punto de caer por un precipicio”, los datos de esta semana ofrecen otra oportunidad para que los mercados reaccionen de forma exagerada a una sola cifra, y luego pasen los días siguientes explicando por qué tenían razón al hacerlo.

Las cifras ADP y JOLTS del miércoles proporcionarán el habitual acto de calentamiento observado de cerca, debatido en voz alta y rápidamente ignorado si el viernes no se está de acuerdo. Pero no nos equivoquemos, esta es una semana de nóminas, y todo lo demás no es más que ruido con un titular de Bloomberg.

La Reserva Federal, mientras tanto, sigue dependiendo oficialmente de los datos, una frase que ahora se traduce más o menos como “por favor, no nos sorprendan”. Con unas expectativas de tipos finamente equilibradas y una inflación que se niega a cooperar plenamente, el informe sobre el empleo no sólo informa sobre el pensamiento político, sino que da permiso a los mercados para creer cualquier narrativa que ya prefirieran.

En resumen, ésta es una de esas semanas en las que la calma es sospechosa, la acción de los precios es vacilante y la confianza se evapora en cuanto las cifras llegan a la pantalla. Los operadores conocen el procedimiento. Pónganse el cinturón, cancelen las reuniones innecesarias del viernes y recuerden que lo que duele nunca es la cifra principal, sino la parte que no estaban viendo.

En fin, hasta la próxima, ¡todos a operar con seguridad!

Por James Trescothick
Jefe de Investigación y Análisis de Mercados

Descargo de responsabilidad por riesgos: Esta información tiene únicamente fines educativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión. Los mercados financieros entrañan riesgos, y las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros. Realice siempre su propia investigación y busque asesoramiento profesional antes de tomar decisiones de inversión.