Noticias del mercado: 20 de febrero - Cuando el petróleo sube y los jueces hablan

Justo cuando los mercados se acomodaban a un ritmo cómodo enfriando la inflación, con posibles bajadas de tipos en el horizonte, dos variables se reafirmaron: la geopolítica y el poder judicial.
Ninguno de los dos envía una invitación al calendario.

Tensiones en Oriente Medio: El rendimiento de la prima de riesgo

Las renovadas tensiones en Oriente Medio han hecho subir el petróleo no porque se haya perdido la oferta, sino porque podría ocurrir. En los mercados energéticos, la probabilidad es suficiente.
La subida del crudo repercute directamente en las expectativas de inflación, lo que a su vez complica los planes de los bancos centrales. El optimismo sobre la bajada de tipos se suaviza. Los múltiplos de las acciones sienten la presión. Los valores de crecimiento se tambalean. Los valores energéticos no.

El oro ha subido. El dólar se ha fortalecido. Los bonos se debaten entre la demanda de refugio seguro y la ansiedad inflacionista. Esto no es pánico, es revalorización.

El Tribunal Supremo y la incertidumbre arancelaria

Al mismo tiempo, la decisión del Tribunal Supremo sobre la autoridad arancelaria (que podría anunciarse hoy) ha añadido ambigüedad jurídica a la política comercial.

Los mercados pueden modelizar aranceles más altos. Lo que les cuesta modelizar es la incertidumbre sobre quién los controla y hasta qué punto son estables. Al fin y al cabo, los aranceles son impuestos. Los impuestos comprimen los márgenes. Los márgenes reducidos moderan las expectativas de beneficios.

Las industrias y las multinacionales son las que más sufren el impacto. Las cadenas de suministro, antes optimizadas para ser eficientes, ahora requieren flexibilidad y la flexibilidad es cara.

Conclusión

Los índices siguen relativamente tranquilos, pero el liderazgo se está estrechando. La energía y los sectores defensivos absorben flujos. Los valores sensibles a los tipos cotizan con más nerviosismo. Los diferenciales de crédito se han ampliado modestamente, cautela, no crisis.

Ahora se están revisando dos supuestos: la contención geopolítica y la previsibilidad de las políticas. Cuando éstos se tambalean, los mercados no se desploman, sino que se recalibran.
Para los inversores, no es tanto un momento de audacia como de disciplina. La volatilidad no es ruido. Es información.

En fin, hasta la próxima, ¡todos a operar con seguridad!

Por James Trescothick
Jefe de Investigación y Análisis de Mercados

Descargo de responsabilidad por riesgos: Esta información tiene únicamente fines educativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión. Los mercados financieros entrañan riesgos, y las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros. Realice siempre su propia investigación y busque asesoramiento profesional antes de tomar decisiones de inversión.